A tus muertes, deja que robe sus sogas para encordar mi guitarra. Permite que las notas de mi cante erosionen tu rostro y repartan sus vestigios por cuanto suelo no cubriste de huellas. Con acordes en las manos, embalsama tu cuerpo y envuélvelo con el pentagrama de lino que te regala esta soleá. Deja que en tu último viaje, mi melodía sea el boleto de ida a donde la vista no se puede alzar sobre el hombro...
2 comentarios:
Bonito!!! Y esa música de fondo le sienta bien al escrito :) Sigo leyendo más...
¡Gracias por orbitar Luna!
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